domingo, 24 de agosto de 2008

LOS DERECHOS DEL MENOR





LOS QUE NO TIENEN VOS NI VOTO



Por: Alheca

La reflexión actual sobre la lucha frente a los derechos del niño, no sólo debe hacérsela el Estado o las Organizaciones Gubernamentales, sino todos los periodistas, académicos y profesionales de todas las áreas del conocimiento, entre otros quienes desean un cambio inmensurable en esta sociedad, este tema ha adquirido mayor importancia debido a la gran magnitud de las malas situaciones por las que están pasando los menores de edad, en cuanto a sus necesidades básicas, su trato en el hogar y en el resto de la sociedad.

Teniendo como base el Articulo 44 de la Constitución Nacional y que sobre todo vale la pena tenerlo en cuenta para conocer con lujo de detalles lo que el gobierno y el pueblo mismo deben propender alrededor de la vida integra de los niños, se menciona que: “Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud, y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos consagrados en la constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia. La familia, la Sociedad y el Estado, tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente su cumplimiento y la sanción de los infractores: Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás”.

A través del anterior artículo, circulan miles de ideologías y proyectos sociales que anhelan salvaguardar la vida de cada menor de edad. Ahora bien, si tomamos la última frase, en donde señala la importancia de prevalecer los derechos del niños frente a los demás, esto da a entender que en su manifiesto se encuentra el porvenir de Colombia y el mundo entero para que los pequeños generen bienestar y armonía entre diferentes sociedades y culturas, por eso aquella sociedad pacifica que todos anhelamos se la puede reforzar desde ahora con una excelente crianza y la permanente difusión de principios y valores cristianos y patrióticos que se deben insertar en el actuar de cada pequeño, para que su proyecto de vida y sus sueños sean cumplidos en una Estado que le aposto al progreso, protección y excelencia de cada niño en el país.

Frente a esta situación, se puede hacer el análisis sobre cómo están siendo valorados los derechos del niño en Colombia, donde se están viendo tantos casos de niños que no han podido ingresar a estudiar, niños maltratados por sus padres, niños prostituidos, abusados sexualmente, explotados laboralmente, etc.
Actualmente, se está trabajando en varias localidades del país, el tema de la indiferencia, que pretende eliminar la inequidad, la exclusión y la pobreza, que tiene en un gran atraso a la mayoría de la población. En su lucha contra el hambre, en el caso de los niños en estado vulnerable, se está notando el derecho a una alimentación digna y saludable, con respecto al derecho a la educación, ya se ha aumentado cierta cantidad de Instituciones educativas, pero todavía no basta, pues por un lado tanto padres de familia como adultos en general sin corazón y sin escrúpulos aun niegan la posibilidad de que los niños se críen en un ambiente sano, donde la escolaridad y la buena nutrición son en su momento una pieza clave para su formación. No obstante, en los últimos años, la violencia infantil y el trabajo forzado se ven como una realidad que no deja de ser a ajena frente a los colombianos.


Con esto podemos ver que no hay total asistencia para dichos casos observados con mayor magnitud en los mismos hogares, además los planes que se están desarrollando a nivel nacional están cubriendo sólo a una parte de la población infantil y no a toda como en realidad debería ser.


Por otro lado, tocando un tema de gran trascendencia como es el abuso sexual a menores de edad y la condenación de los infractores, el Centro de Estudios Sociales de la Universidad Nacional, destaca de una manera importante y reflexiva, una alertar a la ciudadanía sobre las personas que han cometido delitos como la misma violación de los derechos del niño y el atentado frente a su integridad sexual, en relación con los cuales la sola privación de la libertad no ha producido suficiente efecto en lo que se refiere a su sanción y prevención, comenta que en otras sociedades la posibilidad de publicar los nombres y fotografías de estos infractores se ha visto como un mecanismo de justicia y reparación comunitaria eficaz.
Sin embargo, la Defensoría del pueblo sostiene el hecho de que los Estados tienen el deber de velar por el bienestar y recuperación de las víctimas, y a partir de ello, evitar toda situación derivada del proceso de investigación y sanción de estas conductas, que pudiese conducir a mayores molestias o experiencias traumáticas para ellas, advierte que si bien es clara la intención de la norma en cuanto a procurar que se conozca la identidad de los responsables de tan graves delitos, no lo es con qué propósito se hace esta difusión, pudiendo a partir de ello presentarse situaciones indeseables, como serían todas aquellas relacionadas con actos de venganza o de justicia privada de parte de la familia del menor agredido o de la comunidad a la que pertenece, en contra del agresor, o de violencia o discriminación contra la familia de éste. Concluye anotando que medidas de este tipo conducen a un mayor marginamiento y estigmatización del victimario, lo que hace imposible su resocialización, que es claramente uno de los fines esenciales de la pena dentro del marco del Estado social de derecho.
Por otro lado, el Ministerio de protección social basándose en el Código de la Infancia y la Adolescencia, contenido en la Ley 1098 de 2006, tiene el propósito de avanzar en el desarrollo de los principios constitucionales sobre la materia y en el cumplimiento de los compromisos internacionales adquiridos por Colombia en torno a la protección de la niñez, destacándose entre ellos la Convención sobre los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, incorporada al derecho interno mediante Ley 12 de 1991. Alude también a los principios del Estado social de derecho, uno de cuyos principales propósitos es la protección activa e integral de las personas que se encuentran en situaciones de debilidad manifiesta, como por definición ocurre con los niños. En ese sentido, el Ministerio de interior y de justicia Sobre estas bases, examina si la publicación ordenada por la norma demandada afecta el principio de la dignidad humana en relación con la persona sentenciada.

A este respecto señala que la finalidad de la información es contribuir a crear conciencia en la ciudadanía sobre la frecuencia y gravedad de este delito, que por sus características particulares tiende a caer en el olvido y el silencio, sin que las personas responsables sean debidamente sancionadas. Al mismo tiempo, a partir de dicha concientización, se procura también avanzar en la prevención de este tipo de conductas y disuadir a los futuros infractores. Señala que ésta y las demás consecuencias negativas de sus actos, pueden contribuir a inducir a los infractores a iniciar un proceso de rehabilitación que reduzca la posibilidad de reincidir en estas conductas.

En conclusión, no están siendo observados con detenimiento todos los casos anteriormente nombrados (abuso, explotación, maltrato, etc.), parece que varias entidades del Gobierno piensan que los infractores pueden llevar una vida digna y arreglada, cuando en realidad estas personas no sólo dejaron un grabe daño mental en los familiares de cada niño violentado, sino un trauma sicológico en los pequeños el cual es muy difícil de quitar, pues un acto semejante como la violación sexual y el atentado de los derechos del niño, no se debe permitir ni tolerar. En el mismo sentido, al dejar libres y supuestamente recuperados a los abusadores, se esta arriesgando la vida de los niños, pues aun no existe una garantía legal que los respalde y los cuide y al mismo tiempo se haga justicia con aquellos maliantes.

No esperemos que el Gobierno trate de resolver esta situación, no existe un compromiso claro con los niños, ellos se esta perdiendo en un mundo oscuro que no los escucha por que no tienen edad suficiente para manifestar ni para firmar un proyecto de ley que los proteja totalmente, depende de nosotros luchar por sus derechos, no dejemos que otros los acaben y se salgan con la suya.


NOMBRE ORIGINAL DEL ESCRITOR: ALEX HÉCTOR CAMILO REVELO VILLOTA
E-MAIL: camilo.revelo@yahoo.com.co